lunes, 12 de septiembre de 2016

La Primera Cruzada Cristiana

fue predicada en 1095 por el Papa Urbano II en el concilio de Clermont con el doble objetivo de ayudar a los cristianos ortodoxos orientales y la liberación de Jerusalén "Tierra Santa" del yugo Musulmán. En realidad, no fue un movimiento único, sino una serie de acciones de guerra con inspiración religiosa que incluyó la Cruzada de los Pobres y la Cruzada de los Nobles (cruzada de los barones o caballeresca)


Esta cruzada comenzó con una llamada del Emperador bizantino Alejo I al papa para el envío de mercenarios para luchar contra los turcos Selyúcidas en Anatolia. Pero la respuesta de la cristiandad occidental rápidamente se convirtió en una verdadera migración de conquista territorial hacia el Levante (oriente). La Nobleza y personas de varias naciones Europeas occidentales emprendieron peregrinación armada hacia la Tierra Santa, por tierra y mar, y tomaron la ciudad de Jerusalén en julio del año 1099, que concluyo con la Creación de Reino Latino de Jerusalén y otros estados cristianos.